Otra vez me atrasé con los comentarios sobre los capítulos de House, así que acá va el de la semana pasada y mañana sale el de esta.
Este episodio, titulado “Teamwork” (Trabajo de Equipo) terminó de confirmar lo que se comentó hace ya varias semanas (y sin ningún tipo de precaución, debo decirlo) en todos los sitios web dedicados a series y televisión: Cameron se fue de “House”. A pesar de siempre tener un sentido muy fuerte de la ética médica, Allison está dispuesta a perdonar a su marido luego de que este le confesara su culpabilidad en la muerte de Dibala, y parece que todo va a continuar con normalidad pero, por supuesto, ocurre todo lo contrario. House presiona y presiona a la pareja para averiguar por qué ella perdonó algo que va tan contra sus principios, hasta que todo explota y Cameron termina no solo abandonando a Chase, sino también confesándole a House que alguna vez lo amó y tuvo la esperanza de hacerlo feliz, pero al mismo tiempo demostrándole que ahora todo cambió, y que está decepcionada de él. No sé si fue un golpazo para House, pero que lo dejó petrificado un buen rato, seguro.
La verdad es que Cameron siempre fue uno de mis personajes favoritos de “House”, y la única que realmente me gustaba de los dos equipos que tuvo Greg. Me pasé toda la cuarta y quinta temporada rogando que volvieran a darle más escenas, y cuando al fin sucedió decidieron que era hora de que se fuera. Sin embargo, luego de haber visto cómo se fue (que me pareció muy adecuado para la personalidad del personaje), la verdad es que creo que va a volver en algún momento de esta temporada, quizás para el final. No me pareció una despedida definitiva, y por eso tampoco tengo una gran preocupación al respecto la verdad.
Al enterarse House de que tanto Chase como Cameron planean abandonar sus puestos de trabajo (aunque al final Chase se quede), decide ir a buscar a sus viejos colaboradores, 13 y Taub, que se ven visiblemente más relajados que cuando trabajaban bajo sus órdenes. Y los podrían haber dejado relajados por mí, eh. Bah, a Taub más que nada porque no me interesa ni me interesó nunca, 13 desde la quinta temporada no me cae mal (aunque me hartó el exceso de protagonismo hacia su relación con Foreman). Maldito como es, House utiliza todo tipo de estrategias (desde las más divertidas hasta las “mortales”) y, hacia el final del episodio, termina logrando su objetivo. La verdad es que, si bien siempre me río mucho con las maldades de House, en este capítulo me produjeron bastante rechazo. Me cansaron tanto él como sus empleados que, como bien diría mi amiga Mariana, son “unos arrastrados” que no saben hacerle frente y decirle que no aunque sea por una vez en sus vidas!! Esto, más el hecho de que Cameron odiara a House en este episodio y terminara yéndose, hizo que todo se me hiciera pesado y no me gustara demasiado. Al final dicen que House es el loco obsesivo, pero en el fondo están todos mal de la cabeza y tienen el “chip House” implantado porque parece que no supieran vivir sin él. Dios!!
Con respecto al caso del día (y lo dejo para el último porque entre tantas cuestiones personales juntas de los personajes mucha atención no le presté), esta vez le tocó a un actor porno judío casado con, oh casualidad, también una actriz porno. Ambos insisten en que llevan una vida perfectamente normal, y que separan el trabajo de su vida privada, y terminan disparando en Foreman y Chase la cuestión acerca de compartir la misma profesión con sus parejas. Por ahí los doctores se lo tomaron muy a pecho, porque convengamos en que no es lo mismo trabajar en el mismo hospital que trabajar en el negocio porno y que cada uno se acueste con diez tipos distintos por día. Al final, los culpables del problema del paciente terminaron siendo sus propios padres, que lo habían sobreprotegido toda su vida. Problema solucionado y todos contentos “pa’ las casas” a seguir peleando por el Oscar a Mejor Orgía del Año o algo por el estilo, ea ea.
Por ahora, creo que es el episodio que menos me gustó de esta temporada. Tiene mucho contenido acerca de los personajes, pero de cualquier manera se me hizo pesadito por momentos. Y además se fue Cameron. No puede gustarme un capítulo en el que Cameron se canse de todo y de todos y decida irse.





post referido a este señor francoespañol y la historia que tengo con su música, pero la facu me complicó la vida esta semana y no llegué, así que quedará para los próximos días. Para resumir la idea principal: mi viejo y yo lo escuchamos desde hace MUCHOS años, desde que sacó su primer y mejor disco como solista, “Clandestino”, allá por el año 1998, así que, como se imaginarán, las ganas de verlo venían desde hacía mucho tiempo, y la verdad es que no decepcionó nada y me dio con (casi) todos los gustos.
















“entretenido” como pensé que iba a ser en un principio, porque se suceden dos momentos más que interesantes: por un lado, House se extraña al ver a Wilson más apenado de lo habitual por la muerte de su paciente y termina descubriendo que su amigo cometió eutanasia porque no soportaba más verlo morir sufriendo tanto. Al final, House ayuda a Wilson a decir en la conferencia lo que pensaba al respecto de la eutanasia y de las decisiones difíciles que tienen que tomar los médicos sin ayuda de nadie, y al mismo tiempo logra que su mejor amigo no se meta en problemas por confesar frente a decenas de doctores lo que la opinión pública consideraría un asesinato. Wilson es uno de mis personajes favoritos, y qué quieren que les diga, el ver cómo en lo poco que va de esta temporada su amistad con House se va reforzando más y más, me encanta!! La relación entre estos dos ha sido desde siempre uno de los pilares de la serie y siempre de sus escenas salen muchos grandes momentos de la serie, por lo que me alegro de que su amistad haya vuelto a tomar protagonismo.































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