The Cranberries en Argentina (5-02-2010)
(Advertencia: peligro de comentario kilométrico.)
Allá por el año 2002, una chica de 13 años obsesionada con U2 empezaba a extender su locura hacia la patria verde esmeralda de los integrantes de la banda. No he cambiado demasiado desde ese entonces, porque a cada cosa relacionada con Irlanda le sigo prestando especial atención, y fue gracias a esta manía que tengo que conocí a The Cranberries. Por esa época acababa de salir el quinto álbum de la banda, “Wake Up and Smell the Coffee”, y rotaba por los canales de televisión el video de “Analyse”. Me gustaba la
canción, y me llamaba la atención la voz de la cantante, pero nada más. Después salió “Time is Ticking Out”, que no es que sea uno de los hits de la banda precisamente, pero sabía que había estado inspirada en el Chernobyl Children’s Project, proyecto irlandés de ayuda a los niños afectados por la explosión de Chernobyl en el cual Ali Hewson (aka: esposa de Bono) ha sido siempre gran colaboradora. El asunto es que de ahí en más les empecé a prestar más atención a estos Cranberries, y con esfuerzo me compré “Stars”, el grandes éxitos que habían lanzado hacía poquito. La obsesión que tuve con ese CD por años es inexplicable, no podía creer que conociera más de la mitad de las canciones que traía… ¡y yo que creía que solo conocía dos canciones! En fin, me enamoré de la banda, de la voz de Dolores, de las canciones, de todo. Conseguí los demás álbumes gracias a mi amigo Eze y en plena etapa de enamoramiento con el grupo… ¡se separaron! ¿Vieron que cuando se separa una banda uno nunca piensa que se van a volver a juntar? ¿O que, si eso sucede, va a ser cuando tengan sesenta años más o menos? Bué, los Cran nunca se “separaron” exactamente, siempre se dijo que se habían tomado unas prolongadas vacaciones, y así fue, pero yo soy desconfiada y nunca lo creí. Por eso todavía me resulta bastante increíble poder decir que vi a The Cranberries en vivo hace exactamente ocho días, en su primera visita a la Argentina. Acá va mi comentario al respecto, mezclado con todos los videos que filmé (movidos, pero bué, tenía que disfrutar el recital).
Experiencia difícil de creer por momentos (bah, qué momentos, ¡meses!) pero hermosa la de estar en el Luna Park a varios metros pero bien al frente del escenario y saber que en pocos minutos iba a escuchar todas esas canciones que me llegaron tanto la primera vez que escuché “Stars” entero. Así se deben haber sentido los que (afortunadamente) vivieron toda la época del rock de los ’90 y crecieron escuchando “Ten” pero recién pudieron ver a Pearl Jam más de diez años después. Ok, yo no empecé con los Cran en los ’90, pero tuve esa misma sensación. De hecho, el público de Cranberries estaba compuesto por veinteañeros y treintañeros, no recuerdo haber visto ningún Sub 20.
A las 21:30 puntual se apagaron las luces y todos empezamos a aplaudir al ritmo de la introducción medio “épica” con la que la banda viene abriendo los shows de esta gira, esperando que arrancaran los primeros acordes de “How”, canción poco conocida del disco debut de la banda pero que a mí en lo personal me gusta mucho. Al final, Dolores O’Riordan, esa irlandesa chiquitita pero de voz tan hermosamente particular, aprovecha para agradecer en español y anuncia que la siguiente canción está dedicada a uno de sus hijos, y así es como llega “Animal Instinct”, hermoso tema pop/rock de los más conocidos de la banda y con una linda letra. ¡Qué momento! Lo canté de principio a fin, no era para menos.
Llega la tercera canción de la noche con un clasico de la banda, el lento pero siempre emotivo “Linger”, en el que Dolores mueve sus brazos de un lado al otro y logra que todas las almas presentes (o al menos gran parte) la imitemos. Debo decir que “Linger” nunca fue de mis favoritas, pero en vivo toma otra dimensión, es aún más emotiva, y por eso ahora la escucho de una manera diferente. Termina, y Dolo anuncia otra canción dedicada a uno de sus hijos, “Ordinary Day”, que es de su primer disco como solista pero tiene una onda demasiado “cranberriana”. Hermoso tema, y aún más emocionante en vivo. Cuatro canciones y uno ya se da cuenta de que esta mujer tiene la capacidad de detener el tiempo con su voz y de hacerte creer que te canta únicamente a vos, aunque la realidad indique que le está cantando a unas cuantas miles de personas más.
Sigue “Wanted”, otra canción del primer disco de la banda, con un ritmo ligero que hace que inevitablemente muevas la cabeza de un lado al otro mientras cantás los “Uoooohhh” y te sentís corista de la banda por dos segundos. Después empieza una seguidilla de canciones tranquilas, de esas para cantar y aprovechar a mirar alrededor al público y, sobre todo, al resto de la banda, cuyo sonido se basa sobre todo en la guitarra de Noel Hogan (además de en “la voz”, como es obvio) y tiene muy buenas bases de Mike Hogan en bajo y Fergal Lawler en batería. The Cranberries son una banda compacta y perfectita, porque realmente no hubo ni un error de nada en toda la noche. Por otro lado, la escenografía sólo consistió de cuatro torres de luces, pero tampoco hizo falta otra cosa, porque el grupo se apoya mucho en sus canciones y con eso alcanza. Podría haber habido un dragón gigante de cuatro metros que yo no le hubiera prestado atención.
Las canciones tranquilas a las que hice referencia más arriba fueron “You & Me” (otra dedicada a uno de los hijos de Dolores, en este caso al primero, Taylor), “Dreaming my Dreams” (de “No Need to Argue”, el disco que los hizo conocidos) y la hermosísima balada “When You’re Gone”, en la cual inevitablemente todo el mundo termina cantando como loco “But I’ll miiiiiss youuuuu wheeeen youuuu’re gooooone, that iiiis what I dooo! Heeeey!”. Gran momento. Esta canción me había cansado un poco con el correr de los años, pero ahora no puedo dejar de escucharla!
Si bien todo lo que vengo contando hasta ahora fue muy emotivo, “el” momento de la noche llegó con “Daffodil Lament”, una canción que nunca fue siquiera un single pero a la que le sobra épica y sentimiento. Escuchar a Dolores cantar el primer minuto de la canción prácticamente solita (apenas se escucha un poco la guitarra de Noel de fondo) fue mágico. Uno se quedaba hipnotizado mirando su pequeña figura plantada en el escenario emitiendo esos que mi amiga Fer se especializa en llamar “grititos irlandeses” que taaanto me gustan. Piel de gallina, de verdad. “Y los narcisos se ven encantadores hoy” repite Dolo, pero no son sólo los narcisos: la noche es encantadora.
Con “I Can’t Be With You” vuelven los saltitos (moderados en la parte de abajo, porque había asientos, y nulos en mi caso porque estaba en la platea y nadie se paraba) y la energía, para luego volver a descender con “Pretty”, una canción “for the señoritas”. Muy lindo tema, que en un lugar chico como el Luna sonó aún más íntimo. Y otra vez en la parte de los “aaahh” yo cantaba sin pensar y me creía Dolores por una milésima de segundos. Qué lindo es soñar, jejeje. (Mis desastrosos intentos de “oohhh”, “aahhhh” y “uuuhhh” quedaron registrados en un par de videos que filmé, así que cuando los vean sólo ignórenlos. Muchas gracias.) Después llega “Free to Decide”, de “To The Faithful Departed” (uno de mis discos favoritos de todos los tiempos), una canción optimista en la cual es imposible no entonar la parte del “I’m free to decide, and I’m not so suicidal after all.” (Soy libre para decidir, y no soy tan suicida después de todo)
Dolo pega otros grititos “aahhh” y arranca “Waltzing Back”, gran tema del primer disco. Termina, y no puede evitar comentar que ella y los chicos se estaban cocinando arriba del escenario del calor que hacía. Dijo “caldo”, y no sé si quiso decir “caldo” o “calor”, pero el mensaje se entendió igual. Dolores habla lo suficiente en el escenario y por ahí tira un par de palabras en español (que para colmo se le confunden con el italiano, jeje!) y con eso le alcanza para ganarse al público y demostrar que es tan sencilla como parece. También tiene una forma de moverse medio extraña y por momentos robótica que siempre me llamó la atención cuando la veía en videos o recitales, pero todo forma parte de su encanto (o por ahí no se sabe mover de otra manera, jaja, pero le queda bien).
Párrafo aparte para las tres canciones siguientes que fueron increíbles, encima una pegada atrás de la otra: puro salto y rock con “Salvation” y todo el mundo cantando “Salvaaaation is freeeeee!!!” seguido por los “A-ha-ha, a-ha-ha!” que, cantados en otro contexto, sonarían muy ridículos, pero en un recital, y especialmente en éste, no importan para nada. Después empiezan los primeros acordes de una canción, más “grititos irlandeses” emotivos y así es como arrancan unas guitarras bien rockeras por parte de Noel para dar inicio a “Ridiculous Thoughts”, que es un temaaazo de aquellos!! Otra vez me quedé con ganas de dar aunque sea un par de saltitos, snif, pero igual estuvo bárbaro. Y después… después llegó el momento que esperaba desde hacía tantos años. Escuchar los acordes distorsionados de “Zombie” y explotando a los pocos segundos con la batería de Fergal fue glorioso, pero cantar de principio a fin esa canción de mensaje pacifista que me llega al alma y que tooodo el mundo conoce fue épico. Muchos puños en el aire al ritmo del “In your heeeeaaaad, in your heaaaaad, zombie, zombie!!!”. Imborrable.
Se retira la banda del escenario, pero las luces siguen apagadas, por lo que todos empezamos a aplaudir y a gritar para que vuelvan. No sé si fue la impaciencia o qué, pero me pareció que se demoraron bastante en volver… deben haber estado los cuatro con la cabeza abajo de un chorro de agua fría para revivir después de cómo se estaban asando mientras tocaban, jejeje. De repente empieza a sonar “Empty”, otra canción tranquila y hermosa de “No Need to Argue” que todo el mundo escucha sentadito en sus lugares. Luego sigue “The Journey”, el primer single del segundo disco que Dolo lanzó como solista el año pasado que tuvo muy buena recepción, aunque se notaba que no todo el mundo conocía. Dolores vuelve a decir que se están cocinando vivos, pero se ve que no le importa demasiado, porque agarra una guitarra y la banda empieza a tocar “Promises”, una de las canciones más rockeras de la banda y que esperaba con muchísimas ganas que tocaran. Apenas termina, Doña O’Riordan grita “Dreams!”, y así es como empieza a sonar uno de los primeros hits de la banda y todos sabemos que llegó el final y que por eso hay que disfrutarlo. Muchos aplausos, manos agitándose en el aire, gente cantando y Dolo yendo de un lado al otro del escenario y agachándose por veinteava vez en la noche para tocarle las manos a los fans de las primeras filas. Le tiraron una bandera argentina y terminó cantando la canción con ella sobre los hombros.
Y así fue el primer paso de Cranberries por Argentina, tal como lo viví yo. Me encantó haber estado ahí y pretendo repetir cuando vuelvan. En el viaje de vuelta a mi ciudad tuve un accidente de esos que ocurren demasiado a menudo en nuestras “adorables” rutas argentinas, pero ni eso puede empañar tantas emociones vividas. Quejas no tengo ninguna, quedé conforme con todo, aunque por ahí hubiera estado bueno escuchar alguna canción de “Wake Up and Smell The Coffee”, pero se ve que no quedaron muy conformes que digamos con ese disco. Más allá de eso, la banda suena bárbaro y es como si los años que no estuvieron juntos no hubieran ocurrido jamás. Dolores es una cuestión aparte, porque además de ser una gran cantante es encantadora arriba del escenario y tiene una muy buena comunicación con el público. Una grossa, bah.
No me queda más que agradecerle a este grupazo que me cautivó hace tantos años atrás por haber venido, y a mis amigos Eze y Lau por haberme dado la oportunidad de estar ahí. Por suerte ver a Cranberries juntos y en vivo ya no es más un “pensamiento ridículo”, así que vamos por muchos años y discos más!




















































Excelente tu comentario! Es “casi” como vivir el recital! Describís muy bien todo lo que viviste en esos momentos. =)
Me alegra que hayas podido cumplir tu sueño de ver a una de tus bandas preferidas en vivo. Traspasa en tus palabras lo mucho que adorás a The Cranberries… (y no es para menos, por supuesto).
Leí los otros días el artículo que posteaste en FB sobre Dolores, y me conmoví mucho con su historia de vida. Es una grossa y se merece todo el amor que le tienen sus fans!
De fondo estoy escuchando Zombie (temazo) mientras te escribo el comentario… y no quedan dudas de que esta banda es GRANDE!!!
BTW: genial lo de la advertencia! jejejeje! Pero lo kilométrico de tu post es directamente proporcional a lo genial que es la banda y obviamente, a tu amor por ella. ;)
muy linda la review :D
Un exhaustivo comentario…prodigiosa memoria para acordarte del orden sucesivo de los temas…Muy buena descripción del recital en si y de las emociones personales…Me gustó mucho…Felicitaciones.
No esperaba menos! Excelente reseña…nadie lo hubiera hecho mejor!
De verdad fue como estar ahi de nuevo, increible la espera de casi 15 años y ahora ya hace una semana del glorioso dia haha. Es asi, hay que disfrutar cada minuto al maximo…
Puedo linkear esta reseña en mis foros?
Salu2,
andy
Excelente review! Ah! y gracias por los agradecimientos, no hacían falta, ya que en realidad debemos agradecer a los irlandeses por venir…
Y nos volveremos a ver en la próxima ;)
Y me olvidaba, Cranberries y especialmente Dolores son tan geniales y únicos en lo suyo que me hicieron olvidar de los dos conciertazos en el gashinero de la enorme banda Metallica… eso no sucede siempre… y me encantó esta parte: “Así se deben haber sentido los que (afortunadamente) vivieron toda la época del rock de los ‘90 y crecieron escuchando “Ten” pero recién pudieron ver a Pearl Jam más de diez años después”, y así fue, mágico, un “Musical Journey”… salutes!
Wow…, la verdad nosé como llegue a tu blog, pero está muy tu post, Dolores es genial Precisamente mañana salgo para la ciudad de México al concierto al Auditorio Nacional, y espero vivir esa emoción como tú la cuentas…Un fuerte abrazo y saludos desde México ;)
Fio, sos un master para las narraciones. Excelente comentario sobre el recital. Coincido con muchos de los comentaristas que me preceden al reconocer cuán vívidas son las imágenes en tu relato. De un modo u otro, me hiciste sentir que estaba en el recital mismo. Estoy totalmente de acuerdo con la belleza que emana la voz de Dolo, a la cual no cesás de tirarle rosas. Verdaderamente, todo un placer leer “Las Crónicas de Irlanda” en su formato cranberriano.
Me gustó mucho tu post, voy a repetír lo que ya te dijeron otros: exelente descripción lográs que uno se sienta en el Luna.-
Salu2
ALE-U2
holaaa
mira… no se como llegue aca.
Sera que sigo intentando dar con google y poder bajarme el recital sea en video o en mp3 ??
y cai aca… jaja
Bueno, yo estuve el 5, y quiero creer q estuve cerca de donde estuviste vos, (buen en verdad estuve S.Pullman fila 9 q se le va a hacer.. lo q habia) y al principio sentadito (Cante todas la banda me encanta desde el 99 aunque ya los conocia de antes) y salte con salvation promises y otras mas..y no me importo q los demas esten sentados :P realmente si me dijeron q me siente ni bola les di … no es q me haya colgado con eso, lo lei todo pero me llamo la atencion.
Da gusto encontrar gente con ese sentimiento y todo lo q escribiste me llego mucho. Me sorprendi mucho con Daffodil sinceramente en el disco original no tiene el encanto q en vivo… me encanto, y bueno los demas temas se parecen mucho al vivo de paris (sacando los de los albunes solista de Dolo).
Ojala repitamos esa experiencia unica e inolvidable… tenes razon en algo, no recuerdo haber visto gente sub20 jaja.. yo tengo 26 y aun asi me senti un pendejo :P pero si vi gente mas chica que yo y mucho publico femenino (ayuda que la cantante sea mujer). De todas formas el rock de cranberries es unisex y la verdad es un placer q se hayan juntado de nuevo, ojala pronto larguen material nuevo, de las bandas que hay ahora poco y nada me llama la atencion, creo q estaria muy bueno q vuelvan con todo (creo q asi sera).
Saludos y lindo blog
A mí me quedan un par de semanitas para verlos!!! el 12 de Marzo iré al concierto que dan aquí en Madrid. Gracias por la review! me moría de ganas de saber más o menos qué es lo que tocarán. Menos mal que de Dolores en solitario sólo tocan dos…
Para cuando un nuevo disco? creo que después de 7 años de sequía ya va siendo horaaaa
TCB 4ever
Gracias a todos por sus comentarios!! Me alegro de que les haya gustado y de que hayan podido sentirse aunque sea un poquito adentro del recital. Vale demasiado la pena ver a Cranberries en vivo.
En estos días subo el audio del recital del 5/02 que transmitió La 100 hace unas semanas!